Referencias
1. Gedon, N. K. Y., & Mueller, R. S. (2018). Atopic dermatitis in cats and dogs: A difficult disease for animals and owners. Clinical and Translational Allergy, 8, 41. https://doi.org/10.1186/s13601-018-0228-5
Los perros pueden rascarse de forma habitual, del mismo modo que ladran cuando llaman al timbre, se sacuden si están mojados o gruñen para expresar que algo no les gusta.
Pero ¿cómo saber si se trata de un signo de comezón perjudicial?
Que un perro se rasque demasiado puede ser signo de un problema más profundo que requiera atención. Y no solo por su bienestar, sino también para tu tranquilidad. Así, podrás diferenciar si es algo normal o si tiene un problema de salud. Te explicamos en qué debes fijarte para evitar que tu mascota sufra por problemas cutáneos.
Existen varios signos que pueden indicar que la comezón de tu perro es algo más que una simple comezón pasajera y podría tratarse de algo más grave.
La tendencia natural de los perros a rascarse hace que sea fácil pasar por alto cuando lo hacen de un modo fuera de lo común. Pero cada tutor conoce a su perro mejor que nadie. ¿Te parece que tu perro se rasca mucho? Observa si pasa mucho tiempo rascándose y qué parte del cuerpo parece causarle irritación. ¿Se trata de una zona en concreto? ¿Le provoca estrés, zonas sin pelo o incluso llagas en la piel? ¿Se centra mucho en un punto específico? Esta es la forma de saber si se trata de comezón pasajera común y corriente o de otro problema que merezca examinarse más a fondo.
Si tu perro se mordisquea las patas con saña, es muy posible que haya un problema importante que no hará más que empeorar si no se encuentra la causa.
Si tiene la piel con eritema (roja), presenta comezón intensa (prurito), pérdida de pelo (alopecia), lesiones (excorisaciones) o infecciones secundarias es posible que tenga Dermatitis Atópica1. Esto podría estar causándole dolor y, como es natural, no querrás ver sufrir a tu perro.
¿Has observado algo fuera de lo normal bajo su pelaje? Mira bien bajo el pelo para detectar si la piel presenta enrojecimiento, zonas escamosas, peladas o húmedas y sangrado, ya que significaría que sufre lesiones cutáneas. De ser así, debería recibir atención Veterinaria.
Si tiene la piel con eritema (roja), presenta comezón intensa (prurito), pérdida de pelo (alopecia), lesiones (excorisaciones) o infecciones secundarias es posible que tenga Dermatitis Atópica.
Si tu perro te lo permite, y si las molestias cutáneas no exacerban su sensibilidad, hazle una buena inspección para localizar las llagas y comunica cualquier hallazgo a tu Médico Veterinario. El baño semanal es una buena ocasión para revisarlo más a fondo e incluso aliviarle un poco la comezón. Sin embargo, dado que la piel le está provocando malestar, puede que se muestre más reacio que de costumbre. Antes de bañar a tu perro, te recomendamos una visita al Médico Veterinario, ya que podría recomendarte un champú adecuado.
Las orejas de los perros no son un simple accesorio afelpado. Al igual que las nuestras, son esenciales para la audición, pero, en su caso, son también una gran herramienta de comunicación y un elemento valioso para sus tutores, que les permite saber cómo se siente su mascota: si las tiene levantadas, sabemos que algo les interesa; si están caídas y apuntando hacia atrás, puede que se sientan asustados o amenazados.
Por lo tanto, como todo tutor atento y cariñoso, seguramente sueles observar las orejas de tu perro. Las enfermedades que provocan comezón también pueden afectar a las orejas y, en ese caso, el hecho de que se rasque o sacuda la cabeza con intensidad suele indicar que hay algún problema.
Observa la posición de sus orejas, si se rasca o frota la cabeza excesivamente, comprueba si presenta enrojecimiento o secreciones y habla con tu Médico Veterinario si detectas cualquier signo preocupante.
Sí tu perro siente algún tipo de molestia, utilizará todos los medios a su alcance para calmar la comezón.
Por lo tanto, si la piel sigue irritada y con comezón, lo más probable es que lo veas lamerse en la zona de molestia. De nuevo, fíjate en cuánto tiempo invierte en lamer un punto concreto. Si vuelve a la misma zona con insistencia o si observas cambios físicos en la piel como los que hemos descrito anteriormente, es posible que exista un problema que requiera alivio médico.
Cuando un perro se rasca, es muy fácil considerarlo algo normal en su conducta. Prestar atención es fundamental para saber cuándo hay que buscar ayuda y poder ganar la batalla contra el malestar que produce la comezón. Si bien es normal que los perros se rasquen de vez en cuando, el hecho de que estén constantemente mordisqueándose las patas o el trasero o sacudiendo las orejas no forma parte de su comportamiento habitual. Si crees haber identificado un exceso de comezón, no dudes en acudir al Médico Veterinario.
La comezón es un signo de distintas afecciones desde infecciones hasta alergias, pasando por parásitos y enfermedades. Tu Médico Veterinario podrá ofrecerte un tratamiento para la comezón mientras trata de diagnosticar el problema y brindarles a ti y a tu perro el alivio que tanto necesitan.
Si aún tienes dudas sobre si la piel de tu perro necesita atención, nuestra herramienta de evaluación online puede ayudarte a saber si tu perro con comezón necesita ir al Médico Veterinario.
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