Osteoartritis canina

¿Te preocupa la movilidad de tu perro? Aprende a detectar los signos de osteoartritis

Tiempo de lectura: 5 min.

Nunca resulta fácil ver que tu perro, antes tan activo, se vuelve más lento. La prioridad es ayudarlo a que se sienta mejor, pero antes de plantearte cómo hacerlo, es importante identificar el problema.

Labrador con un pañuelo rosa sentado en un campo de trébol.

La osteoartritis es una de las causas más comunes de dolor y problemas de movilidad. Se calcula que la sufren más del 20 % de los perros1, pero ¿qué es exactamente la osteoartritis y cómo puedes saber si el tuyo la padece?


¿Qué es la osteoartritis canina?

La osteoartritis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, que podría describirse como un proceso de desgaste que causa cambios irreversibles en la articulación y genera mucho dolor. Con el tiempo, el cartílago protector de las articulaciones se desgasta y provoca daños en los huesos. A pesar de que la edad influye, en determinadas situaciones puede afectar incluso a perros jóvenes.


¿Cuáles son los signos de la osteoartritis en perros?

Tu perro no puede decirte que está sufriendo, pero su aspecto y su comportamiento lo dicen todo. Por eso es vital prestar mucha atención a signos como lenguaje corporal, movimientos y niveles de actividad.

Estos son algunos de los signos físicos y conductuales más comunes de la osteoartritis canina:

Signos físicos

  • Cojera o dificultad de movimiento.

Si observas que tu perro cojea, o tiene dificultades para caminar o ponerse en pie, especialmente después hacer ejercicio o haber estado echado, podría tratarse de un signo de osteoartritis.

  • Cambios en la marcha.

Los cambios en la forma de caminar y mover el cuerpo también podrían indicar que el perro sufre osteoartritis. Observa las señales de rigidez, movimientos forzados o una postura inusual.

  • Pérdida de músculo.

Los perros con osteoartritis suelen hacer menos ejercicio, por lo que pueden perder masa muscular. Si los miramos desde arriba, las piernas pueden verse delgadas y con los huesos marcados. La pérdida muscular también puede hacer que se tambaleen o caigan, por no poder sostener su peso.

  • Aumento de peso.

Otro efecto secundario de la reducción en la movilidad y falta de ejercicio, es un aumento excesivo de peso. Esto puede provocar presión adicional en las articulaciones. En combinación con la pérdida de músculo, esto genera un círculo vicioso de dolor debido a la osteoartritis y el sedentarismo.

  • Crepitación (crujido) al moverse.

A medida que las articulaciones se erosionan y pierden movilidad, oigas una especie de crujido cuando tu perro se mueve. Esto se conoce como crepitación y se produce por el roce entre las articulaciones.

Mujer con blazer rosa sonriendo a un perro en el interior.

Signos conductuales

  • Falta de energía y deseo de jugar.

Si a tu perro le falta energía y se resiste a jugar o salir a pasear, podría deberse a la osteoartritis. Esto resulta especialmente visible en perros que antes desbordaban energía y actividad.

  • Menor tolerancia al de ejercicio.

Los perros con osteoartritis puede que intenten hacer ejercicio, pero se cansan enseguida. Observa si hay signos de fatiga, como que el perro jadee más, le cueste seguir el ritmo o se tumbe más a menudo.

  • Cojera inmediatamente después de hacer ejercicio.

El ejercicio puede pasarles factura a las articulaciones con osteoartritis, provocando un mayor dolor y deterioro de la articulación. Si adviertes que tu perro tiene dificultades para caminar ponerse en pie o que sus movimientos son rígidos tras el ejercicio, podría padecer osteoartritis.

  • Dificultad para ponerse en pie o sentarse.

Estos movimientos pueden resultar difíciles y dolorosos para los perros con osteoartritis, así que presta atención a los signos de malestar cuando tu perro se siente o levante.

  • Posturas inusuales al sentarse o preferencia por ciertas superficies.

Los perros con osteoartritis pueden tratar de aliviar la presión sobre sus articulaciones, sentándose en posturas poco habituales o sobre superficies blandas, como almohadas y mantas.


Subir y bajar escaleras puede ser un auténtico reto para los perros con osteoartritis. Presta atención a las señales de dificultad.
  • Menor aseo personal.

Los perros con osteoartritis pueden dejar de acicalarse adecuadamente, porque les resulte demasiado doloroso. Signos como la zona perianal y cola sucias tras orinar o defecar o un pelaje apelmazado, maloliente, o descuidado, podrían indicar que existe un problema.

  • Orinar o defecarse en lugares no habituales de casa.

Si tu perro empieza a orinar o defecar en lugares donde antes no lo hacía, la osteoartritis podría ser la causa. El dolor y los problemas de movilidad, pueden hacer que le resulte difícil salir a tiempo.

  • Nerviosismo, ansiedad o agresividad.

El dolor y malestar pueden provocar que de conducta y algunos perros parezcan nerviosos o ansiosos. Otros pueden, incluso, volverse agresivos, sobre todo si les tocas en algún punto que les duela.


Las pruebas diagnósticas pueden incluir radiografías de las articulaciones, muestras de líquido sinovial, tomografías o resonancias magnéticas y análisis de sangre, a fin de confirmar o descartar los diagnósticos diferenciales. También podría introducirse una microcámara en la articulación (artroscopía), para ver si hay algún daño en ella.


Por suerte, existen muchas opciones de tratamiento para la osteoartritis canina. Tu veterinario podría recomendarte dietas o suplementos específicos, cambios en la rutina de ejercicio, programas de control de peso y otras terapias.

Por suerte, existen muchas opciones de tratamiento para la osteoartritis, como medicamentos para aliviar el dolor, suplementos y la adopción de cambios en el estilo de vida. La fisioterapia también puede resultar muy beneficiosa, ya que contribuye a mejorar el movimiento y reducir el dolor de las articulaciones con osteoartritis.

Recientemente, se ha incluido como primera línea de tratamiento analgésico a las terapias con anticuerpos monoclonales, que proporcionan una mejoría en la calidad de vida de los perros con osteoartritis.

Otras posibles opciones de tratamiento para la osteoartritis canina, incluyen terapia con láser e inyecciones de células madre. En otros casos, puede ser necesaria una intervención quirúrgica. Tu veterinario te presentará las alternativas disponibles y ayudará a elegir la opción más conveniente para tu perro.

Recuerda: cuanto antes se identifique la osteoartritis y se inicie el tratamiento, mayores serán las posibilidades de que tu perro permanezca activo y sin dolor. Si sospechas que tu perro tiene osteoartritis, utiliza nuestra práctica lista de comprobación, para identificar actividades y comportamientos que podrían ser indicativos de la enfermedad. Puedes mostrarle a tu veterinario los resultados de la lista, para ayudarlo a comprender los signos de osteoartritis que has observado.

Referencias

1.
Johnston SA. Vet Clin North Amer. 1997;27(4)699-723
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