Problemas de la piel en perros

¿Es normal el picor de mi perro? Cuándo preocuparse y qué hacer primero

Tiempo de lectura: 5 min.

Incorporar un perro a la familia es toda una aventura: meneos de cola, patas llenas de barro y momentos de alegría pura. Pero, para quienes acaban de incorporar un perro a la familia, cada comportamiento nuevo puede despertar dudas. Una de las cosas que más suelen preocupar y generar dudas es el picor. Puede que notes que tu perro se para de repente para rascarse o que escuches ese ruido de rascado tan familiar mientras intenta aliviar el picor. Rascarse de vez en cuando es normal, pero ¿cómo saber cuándo es un problema? ¿Y qué deberías hacer si tu perro parece no poder parar?

Resumen del artículo

  • Los perros a veces se rascan o lamen brevemente y eso es normal, pero cuando el rascado es frecuente (después de las siestas, mucho rato después de un paseo, o siempre en el mismo lugar), es una señal de alerta.
  • Rascarse, lamerse, o mordisquearse de forma persistente puede dañar la barrera de la piel y provocar enrojecimiento, llagas e infecciones secundarias.
  • Las causas comunes incluyen alergias y parásitos como pulgas y ácaros; muchos casos tienen un problema de piel subyacente o alergia que necesita más que una solución rápida.
  • Retrasar el cuidado puede hacer que problemas simples se compliquen hasta llegar a infecciones profundas o enfermedades crónicas del oído, que son más difíciles y costosas de tratar.
  • Si no tienes claro si el picor de tu perro es grave, puedes completar nuestra evaluación online y compartir los resultados con tu veterinario.
Un hombre sentado con su perro en un campo al atardecer.

El rascado ocasional (y cuándo es más)

Los perros, al igual que las personas, tienen picor ocasional. Un pelo suelto, un poco de polvo o una irritación menor por el collar pueden desencadenar un rascado rápido o mordisqueo. La mayoría de los perros sanos se rascarán brevemente y luego seguirán como de costumbre. Pero a veces el patrón cambia. Puedes empezar a notar que se rasca frecuentemente después de cada siesta, que después de un paseo se lame las patas mucho, o que se mordisquea en el mismo lugar día tras día.

La clave es observar los patrones. Si ves que tienes que intervenir muy a menudo para que no se rasque o que su sueño se ve interrumpido, es momento de revisarlo con cuidado. Rascarse, lamerse o mordisquearse de forma persistente puede dañar la barrera de la piel y provocar enrojecimiento, llagas e incluso infecciones.1


El malestar crónico puede interrumpir el sueño, hacer que esté irritable e incluso influir en la manera en que tu perro se relaciona contigo.

Por qué los perros tienen picor

Hay muchas razones por las que un perro podría rascarse más de lo habitual. Las alergias son una de las principales causas. Los perros pueden reaccionar a desencadenantes ambientales como el polen, el césped, los ácaros del polvo o incluso ingredientes en su comida. Parásitos como las pulgas y los ácaros también pueden causar picor intenso, a menudo alrededor de la base de la cola, el vientre o las orejas. A veces, tener la piel seca por las condiciones ambientales, los baños frecuentes o los champús agresivos pueden contribuir a la irritación.2

Sin embargo, cuando el picor persiste a pesar de cambios simples, la causa subyacente suele ser más compleja. Los problemas de piel crónicos o las enfermedades alérgicas suelen necesitar algo más que un cuidado superficial.

Una pareja juega felizmente con un perro dentro de un coche al atardecer.


Signos de que es hora de preocuparse

Entender lo que es normal te ayuda a reconocer cuándo algo no lo es. Rascarse ocasionalmente con una piel y pelaje sanos no suele ser motivo de preocupación. Pero los siguientes signos sugieren que tu perro puede necesitar atención veterinaria:

  • Se lame, rasca o mordisquea de forma persistente sobre todo en un mismo lugar
  • Piel enrojecida, inflamada o engrosada
  • Pérdida de pelo o áreas calvas
  • Olor notable (olor a levadura o agrio)
  • Llagas abiertas, costras o supuración
  • Sacude la cabeza o se rasca las orejas, a veces con secreción u olor
  • Cambios en el comportamiento, como inquietud, irritabilidad o dificultad para relajarse

Los perros a menudo ocultan el malestar, por lo que incluso los signos sutiles—menos juego, sensibilidad al tacto o aumento del sueño— pueden indicar un problema.1, 3


Tu perro también quiere sentirse bien

Como tutores, queremos que nuestros perros disfruten la vida al máximo. El picor puede parecer un problema pequeño, pero para tu perro, puede ser miserable. El malestar crónico puede interrumpir el sueño, hacer que esté irritable e incluso influir en la manera en que tu perro se relaciona contigo. Recuerda, los perros no se rascan para molestarnos; se rascan porque algo no está bien.3

¿La buena noticia? Es algo habitual, y tienes opciones para ayudarle. La atención veterinaria actual ofrece más opciones que nunca para llegar al fondo de los problemas de piel y brindar un alivio duradero a tu peludo.


Retrasar el cuidado puede permitir que problemas simples de piel progresen a infecciones o condiciones crónicas que son más difíciles y costosas de manejar.

Por qué actuar pronto importa

Muchos tutores prueban primero múltiples champús o remedios caseros. Aunque un aseo suave y productos adecuados pueden ayudar con problemas leves, el picor persistente merece atención profesional. Retrasar el cuidado puede permitir que problemas simples de piel progresen a infecciones o condiciones crónicas que son más difíciles y costosas de manejar.1

El veterinario puede identificar rápidamente si el picor de tu perro es causado por alergias, parásitos, infecciones o algo más. Puede recomendar pruebas simples, como verificar la presencia de pulgas o tomar una pequeña muestra de piel, y puede guiarte sobre tratamientos seguros y efectivos.


Nuevas soluciones para un alivio duradero

Los avances en dermatología veterinaria han llevado al desarrollo de tratamientos de acción prolongada diseñados para controlar el picor alérgico de una manera más efectiva. Estas terapias buscan proporcionar un alivio constante en lugar de una mejora a corto plazo. Muchos tutores observan mejoras con enfoques de tratamiento consistentes.

Si ves que las soluciones temporales no bastan, tu veterinario puede explicarte opciones para reducir los brotes y mejorar el bienestar diario de tu perro.


Qué hacer antes de la visita al veterinario

Para sacar el máximo provecho de tu cita, conviene reunir un breve historial de los signos de tu perro. Procura anotar cuándo aparece el picor (por ejemplo, a ciertas horas del día, tras los paseos o según la estación), así como cualquier producto que uses, como champús, antipulgas o cambios recientes en la dieta. También resulta útil apuntar cualquier cambio ambiental y tomar fotos claras de las zonas afectadas. Esta información ayuda a tu veterinario a identificar el problema con rapidez y a recomendar el plan de tratamiento más adecuado.24

Si no tienes claro si el picor de tu perro es grave, puedes completar un formulario de evaluación online. Esta herramienta pueden ayudarte a decidir cuándo es el momento de reservar esa visita al veterinario tan importante.


Bienestar real, resultados reales

Muchos tutores temen que lidiar con los problemas de piel sea una lucha de por vida. Pero con los avances de hoy, la mayoría de los perros pueden encontrar un alivio duradero; y sus familias también. Si tu peludo tiene picor persistente, habla con tu veterinario para encontrar una forma segura y efectiva de controlar el picor de tu perro. Abordar el problema pronto puede mejorar su bienestar, reducir las complicaciones y ayudar a tu perro a volver a sus actividades normales.4

Tu perro es mucho más que un animal de compañía: es un compañero querido que merece bienestar y felicidad. Si prestas atención a su picor, actúas a tiempo y colaboras con tu veterinario, puedes darle a tu perro el alivio que necesita y disfrutar juntos de más momentos alegres y sin preocupaciones.

Referencias

1.
DeBoer, D., Marsella, R. The ACVD task force on canine atopic dermatitis (XII): the relationship of cutaneous infections to the pathogenesis and clinical course of canine atopic dermatitis. Veterinary Immunology and Immunopathology 2001;81:239-249.
https://doi.org/10.1046/j.0959-4493.2001.00273.x

2. Hensel, P., Santoro, D., Favrot, C., Hill, P., Griffin, C. Canine atopic dermatitis: detailed guidelines for diagnosis and allergen identification. BMC Veterinary Research. 2015;11(196.) https://doi.org/10.1186/s12917-015-0515-5

3. Linek, M., Favrot, C. Impact of canine atopic dermatitis on the health-related quality of life of affected dogs and quality of life of their owners. Veterinary Dermatology. 2010;21(5):456–62. https://doi.org/10.1111/j.1365-3164.2010.00899.x

4. Olivry, T., DeBoer, D.J., Favrot, C., Jackson, H.A., Mueller, R.S., Nuttall, T., et al. Treatment of canine atopic dermatitis: 2015 updated guidelines from the International Committee on Allergic Diseases of Animals (ICADA). BMC Veterinary Research. 2015;11(210.) https://doi.org/10.1186/s12917-015-0514-6
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